La Momia del Cerro El Plomo


La Momia del Cerro El Plomo son los restos muy bien preservados de un niño inca encontrado en Cerro El Plomo, Chile, en 1954. Fue el primer descubrimiento de una momia excelentemente conservada en gran altitud de un sacrificio humano hecho por los Incas.

El hallazgo del niño inca del Cerro El Plomo, fue realizado el día 1 de Febrero de 1954, por arrieros de la cordillera .... Los arrieros Luis Gerardo Ríos y su sobrino Jaime Ríos Abarca, fue a quienes les correspondió que el destino los eligiera como descubridores de este singular hallazgo. El descubrimiento se realizó a 5.200 metros de altura, en el cerro conocido como “El Plomo”, concretamente en un lugar denominado “La Pirca de los Indios”. Tras encontrar en el terreno algunos utensilios y adornos indígenas de oro, los arrieros comenzaron a excavar en el hielo, y es así como a un par de metros de profundidad apareció un niño indígena enterrado en una cámara de hielo natural. 



Lo trasladaron a una cueva más baja, a 4.000 metros de altura y allí lo escondieron. Las negociaciones para su venta con el Museo de Historia Natural duraron más de un mes y posteriormente fue “bajado” a la localidad de Puente Alto. Según las crónicas de la época, el niño inca que pesaba 35 kilos a la hora de su descubrimiento, en todo este tiempo fue perdiendo peso y cuando bajó definitivamente de los cerros pesaba solo quince kilos. 

Al momento del hallazgo, se encontraron entre otros utensilios, mocasines de cuero, ajuares, una figura de llama labrada en oro y plata en forma magistral, cuatro pequeñas bolsas con pelo, hojas de coca, cueros y pequeños adminículos. También llamó la atención un ídolo incásico de 15 centímetros representando a un indio con una toca roja .... Actualmente, el cuerpo del niño se encuentra en el Museo Nacional de Historia Natural de Santiago de Chile, y es mantenido en condiciones de absoluta oscuridad, a 0 °C y con una humedad del 50%. El cuerpo se encuentra en buen estado de conservación de los tejidos; gracias a esto se han podido realizar varios estudios en los que se observó la presencia de estructuras quísticas. A través de inmunofluorescencia indirecta (IFI) con suero humano hiperinmune para Trichinella sp. se demostró que los quistes corresponden a la presencia de triquinosis.

Este niño  fue ofrendado en honor al dios inca Inti (Sol) en la ceremonia de la Capacocha, ritual religioso del Tawantinsuyu o Imperio Inca. Fue enterrado vivo a 5.400 metros de altura hace más de 500 años en el Cerro el Plomo (ubicado en la Región Metropolitana), en una ceremonia en la que participó una comitiva de nobles, sacerdotes y oficiantes del Imperio. 

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